Reflexão Jovens feministas na Cepal: carta Aberta

Brasilia, 15 de julio del  2010.

Nosotras, mujeres jóvenes negras/afrodescendientes, indígenas, lésbicas, bisexuales, transexuales, con VIH/sida y con discapacidades de América Latina y el Caribe, reunidas en un dialogo político en la XI Conferencia sobre la Mujer de CEPAL nos sumamos a la reflexión sobre “¿Qué estado para que igualdad?” y reafirmamos que un Estado democrático e igualitario no se constituye sin la presencia de las jóvenes y  la ejecución de sus reflexiones y demandas.

Las juventudes latinoamericanas y caribeñas tenemos como pautas prioritarias:

La violencia contra las mujeres jóvenes, que se puede configurar como: violencia generacional, psicológica, racial, de género, sexual, de orientación e identidad sexual, urbana y rural, policial, institucional, laboral, económica y moral, donde destacamos los constantes ataques molares que minimizan e invisibilizan nuestra participación como mujeres jóvenes en los espacios de decisión política y poder.

Reafirmando que la vida libre de violencias es un derecho humano, alertamos por el gran número de feminicidios/femicidios, tráfico de mujeres jóvenes y un aumento de la práctica de migración de jóvenes latinoamericanas y caribeñas hacia los países imperialistas en busca de una mejor oportunidad de trabajo y condiciones de vida. Por lo tanto, demandamos:

La creación y efectiva implementación de leyes  y políticas públicas que garanticen una vida libre de violencias, particularmente en contra de nosotras, mujeres jóvenes en toda  nuestra diversidad: lesbianas jóvenes que sufrimos la violencia sexual como medida correctiva de imposición de la heterosexualidad como la norma y la lesbofobia en general; mujeres jóvenes que sufrimos violencia, abuso y acoso sexual, violencia  intrafamiliar y en las instituciones educativas, mujeres jóvenes que sufrimos la violencia ejercida por el Estado cuando no se nos garantiza la información, educación sexual,  acceso a métodos anticonceptivos y aborto legal seguro y gratuito, y nos enfrentamos a embarazos no deseados que nos obliga a transitar por situaciones que ponen en riesgo nuestra vida e integridad psicológica, física y sexual. 

Derechos Sexuales y Reproductivos de las mujeres jóvenes

Reafirmando que los derechos sexuales y los derechos reproductivos son derechos humanos exigimos:

Acceso a la educación sexual, científica, laica, libre de estereotipos racistas, lesbofóbicos y machistas, para la toma de decisiones libres, informadas y responsables.

Información y acceso real a métodos anticonceptivos gratuitos y de calidad, contemplando especialmente la  anticoncepción oral de emergencia y el preservativo femenino, así como la creación de métodos preventivos para relaciones sexuales entre lesbianas y métodos anticonveptivos no invasivos para las mujeres.

Acceso a servicios de aborto legal, seguro y gratuito. Porque somos las mujeres negras/ afrodescendiantes, indígenas, empobrecidas y jóvenes las que no contamos con los recursos para acceder a este servicio de manera segura. De esta forma queremos ver garantizados nuestros derechos y la autonomía sobre nuestros cuerpos.

Acceso a la prevención y atención del VIH/sida para mujeres jóvenes adecuadas a nuestras distintas necesidades y sexualidades, enfatizando la necesidad de garantizar el acceso al condón femenino para todas las mujeres.

Garantizar el acceso a servicios integrales en salud sexual y reproductiva para mujeres jóvenes, de calidad, con personal capacitado que respete nuestros derechos sexuales y derechos reproductivos, y sin discriminación.

Trabajo y Educación

El trabajo voluntario y las pasantías mal pagadas, como estrategia de reducción de costos,  vulneran nuestro derecho al trabajo bien remunerado, con protección legal y social, así como el respeto a nuestras capacidades. 

Exigimos el diseño e implementación de políticas públicas que garanticen regímenes laborales con una carga horaria y remuneración  que posibilite movilidad social, autonomía económica y política.

En búsqueda de oportunidades educativas y laborales las jóvenes tenemos que migrar a las grandes ciudades o a otros países exponiéndonos a situaciones de violencia y explotación. Por lo cual exigimos que se nos garanticen condiciones dignas para el acceso a la educación laica, gratuita y de calidad así como también a las nuevas tecnologías de información y comunicación.

El trabajo doméstico como históricamente ha sido considerado por la sociedad Latinoamericana y Caribeña nos oprime como mujeres jóvenes, especialmente lesbianas, negras/afrodescendientes, indígenas y de sectores urbanos y rurales pues nos coloca en un lugar de vulnerabilidad  y opresiones incompatibles con las necesidades del desenvolvimiento humano pleno y sin violencia.

Exigimos que el trabajo domestico esté libre de todo tipo de violencia y explotación social.

Participación Política

Las mujeres jóvenes en nuestra diversidad estamos construyendo proyectos y actividades para transformar el mundo, por eso reclamamos nuestro derecho de ocupar los espacios de toma de decisión política  en todos los procesos de construcción y deconstrucción para un mundo donde se respeten todos los derechos humanos en todas las fases de la vida, especialmente en aquellas instituciones responsables de diseñar, implementar y monitorear políticas públicas para las/os jóvenes.

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versao discussao consenso de brasilia

VERSIÓN PARA DISCUSIÓN
(favor no circular)
3 de junio de 2010
ORIGINAL: ESPAÑOL
Undécima Conferencia Regional sobre la Mujer
de América Latina y el Caribe
Brasilia, 13 a 16 de julio de 2010
CONSENSO DE BRASILIA
Los gobiernos de los países participantes en la undécima Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, representados por ministras e instituciones del más alto nivel dedicadas a la promoción y defensa de los derechos de las mujeres, reunidos en Brasilia, del 13 al 16 de julio de 2010, para discutir el tema de los logros y desafíos para alcanzar la igualdad de género con énfasis en la
autonomía y el empoderamiento económico de las mujeres,
1. Reafirmando nuestro compromiso con el cumplimiento y la plena vigencia de los tratados internacionales sobre la mujer (la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer), los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) relativos a la igualdad que fueron ratificados por los países, la Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, 1995), el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo
(1994), el Programa de Acción de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social (Copenhague, 1995), el Programa de Acción de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia (Durban, 2001), la Declaración del Milenio de la Asamblea General de las Naciones Unidas (Nueva York, 2000) y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de
los pueblos indígenas (Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, 2006),

ConsensoBrasilia

Joven AfroUruguay Tania Ramirez Faz Ponencia as 14hs na XI Cepal

Evento parelo

Empoderamento económico de mujeres Indígenas y Afrodescendientes de América Latina y el Caribe.

Participan: Tania Pariona Tarqui
Foro Internacional de Mujeres Indígenas – FIMU

Tania Ramírez Rodríguez
Red de Mujeres Afro-Latinoamericanas, Afro-Caribeñas y la Diaspora

Fecha: Miércoles 14 de julio.
Hora: 13:00 a 14:30
Lugar: Auditorio de la Conferencia

Isso sim que é consenso: Declaración de las Mujeres Indigenas y Afrodescendientes negras de america Latina y el Caribe y Diaspora

Pessoas, a carta nao esta disponível digitalmente, mas aqui a gente da um jeito vejam a imagem:

Quem sao as convidadas de honra?

Declaración del Foro de Organizaciones Feministas

Declaración del Foro de Organizaciones Feministas
Ante la Undécima Reunión sobre la Mujer – CEPAL
“Que Estado para que Igualdad?”

Señora Presidenta de la Mesa directiva de la Undécima Conferencia Regional sobre la Mujer en América Latina y el Caribe.
Señora Alicia Barcena Secretaria Ejecutiva de la CEPAL
Señora Sonia Montaño Directora de la División de Género de CEPAL
Representantes de los Estados miembros de la Conferencia
Representantes de las agencias del sistema de las Naciones Unidas
Representantes de la sociedad Civil.

Estamos aquí, convocadas por el sugerente desafío de responder Que estado para que igualdad, mujeres de movimientos y organizaciones de diferentes países, culturas, razas, etnias, clases sociales, edades, sexualidades, para expresar a los gobiernos los problemas, las visiones críticas, los dolores, esperanzas y exigencias que se encarnan en las luchas por la construcción de un mundo donde todas y todos podamos vivir con igualdad, dignidad y placer.

La acción de los movimientos de mujeres y feministas ha sido crucial para colocar en el debate publico la opresión y discriminación que resultan de sociedades antidemocráticas sexistas, racistas, clasistas, lesbofóbicas, homofóbicas.

Si la igualdad comienza a ser un horizonte posible en América Latina y el Caribe, es porque cuenta con la presencia de sujetos colectivos con capacidad de resistencia y autonomía para definir sus prioridades y proyectos emancipatorios. Las voces de todas las mujeres, indígenas, negras, blancas, rurales, urbanas, trabajadoras domésticas, discapacitadas, jóvenes, viejas, migrantes, lesbianas, transexuales han sido imprescindibles para repensar y demandar la igualdad, la justicia social y la democracia.

A pesar de los avances a 15 anos de Beijing, la superación de las desigualdades entre hombres y mujeres, aun no constituye una dimensión inherente de la justicia social. Los Estados y Gobiernos de la Región mantienen una contradicción entre los compromisos internacionales asumidos y la materialización de las políticas para la igualdad y la plena garantía de derechos.

La división sexual del trabajo permanece como uno de los principales obstáculos para la autonomía y el bienestar de las mujeres. El trabajo gratuito que realizamos en la esfera reproductiva constituye la base de modelos económicos que excluye a las mujeres del desarrollo.

Las mujeres continúan ocupando la mayoría de los puestos precarios e informales de trabajo, en condiciones de desprotección social, insalubridad y jornadas cada vez más extenuantes. La discriminación salarial y el acoso sexual y moral sigue siendo una constante en la experiencia laboral de las mujeres.

El trabajo domestico remunerado, en el cual predominan las mujeres negras e indígenas con escasos niveles de protección social y sin garantía de derechos laborales, revela la falta de reconocimiento del valor social de este trabajo y el peso del racismo en la sociedad.

Es intolerable la violencia contra las mujeres y niñas en todas sus expresiones, que se agrava con la violencia politica y el racismo institucional contra las mujeres negras e indígenas.

El crecimiento de la violencia y el control de amplios territorios por el narcotráfico y otras redes del crimen organizado que se sobreponen al poder del Estado, tienen un impacto devastador sobre los vínculos sociales, afectando la vida cotidiana de las mujeres y comunidades pobres.

En los países en conflicto armado el cuerpo de las mujeres se convierte en un escenario de guerra y obliga a las mujeres al desplazamiento y desarraigo.

Los índices de violencia sexual y doméstica y el feminicidio evidencian que aun persiste la dominacion patriarcal sobre las mujeres. Los avances legales e institucionales en casi toda la región no han sido suficientes para garantizar la protección a las mujeres y sus derechos humanos.

La maternidad continua representando para muchas mujeres un riesgo de vida. El aborto en condiciones clandestinas e inseguras, su criminalización y penalización, son una realidad que afecta la vida y la salud de las mujeres, adolescentes y jóvenes.

La crisis ambiental revela la lógica predatoria, patriarcal y racista de este modelo de desarrollo basado en la mercantilización. El cambio climático, la privatización y contaminación del agua, del aire, del suelo y de los alimentos, amenazan la calidad de vida de toda la población, con un sesgo particular hacia las mujeres.

El modelo de desarrollo hegemónico promueve el agronegocio y el monocultivo, viola el derecho a la tierra y el territorio de pueblos y comunidades indígenas, afrodescendientes, población rural y campesina.

Los desastres naturales como el ocurrido en Haití, ponen en evidencia las profundas desigualdades sociales y de genero existentes. La lógica actual de la reconstrucción mantiene inalterable la vulnerabilidad estructural a que estan expuesto los países y las poblaciones pobres.

Considerando los enormes desafíos que esta región – la más desigual del planeta – debe enfrentar para acortar las brechas sociales, resulta inadmisible la militarización de la seguridad ciudadana y el incremento de los presupuestos militares en detrimento de la inversión pública para el bienestar de las personas.

Reconocemos los esfuerzos de algunos gobiernos de la región en garantizar la institucionalidad democrática y para impedir el retorno de procesos dictatoriales. Nos sumamos al reclamo de los movimientos sociales de Honduras en defensa de la democracia y el respecto de los derechos humanos.

Resulta alarmante la creciente criminalización de las luchas de los movimientos sociales en defensa de los derechos.

La laicidad del Estado es vulnerada por la mayoría de los gobiernos de la región. La ingerencia de las jerarquías religiosas en las estructuras institucionales del Estado impide a las mujeres ejercer la autonomía sobre sus cuerpos.

En la mayor parte de nuestros países continúan siendo escandalosos los bajos niveles de participación política de las mujeres y su acceso a los espacios de poder. Esta problemática es aun más grave para las mujeres negras e indígenas.

Los gobiernos no han implementado los compromisos para el logro de la paridad adquiridos en el marco del Consenso de Quito.

A pesar de la creación de mecanismos para la implementación de políticas para las mujeres, la mayoría continúa teniendo estructuras marginalizadas y con escasos recursos.

No se ha logrado transformar el discurso en estrategias, metas concretas y recursos suficientes.

Hoy, en la inauguración de la Undécima Conferencia Regional sobre la Mujer, las organizaciones feministas participantes del Foro, reiteramos a los gobiernos que:

1. En el marco de un nuevo modelo de desarrollo los Estados deben fomentar transformaciones socioculturales y productivas que aseguren una relación sustentable con la naturaleza, la preservación de los bienes comunes de la humanidad y la pluralidad de las culturas. En este marco los procesos de integración regional deben profundizar la participación de los movimientos sociales.

2. El Estado democrático debe garantizar la justicia social, la igualdad étnico-racial y de género. Dar cumplimiento al plan de acción de Durban para avanzar en la erradicación del racismo institucional.

3. Debe garantizar la protección de los y las defensoras de derechos humanos permanentemente amenazados, asesinados y perseguidos en particular en México, Centroamérica y Colombia.

4. Debe asegurar de manera impostergable todos los medios necesarios para prevenir, sancionar y erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres, incluyendo la violencia cometida por las propias instituciones del Estado.

5. Debe tener un papel central en la provisión de servicios que libere a las mujeres de la responsabilidad exclusiva del trabajo de cuidado y promueva la corresponsabilidad. Los Estados deben ratificar y asegurar el efectivo cumplimiento de la Convención 156 de la OIT.

6. Debe garantizar el acceso de las mujeres al trabajo remunerado con calidad y pleno respeto de los derechos laborales.

7. Debe reconocer el valor social y económico del trabajo doméstico y equipararlo jurídicamente en la legislación laboral.

8. Debe garantizar el derecho de las mujeres a la tierra, a los recursos naturales y el reconocimiento de los territorios indígenas y afrodescendientes.

9. Debe garantizar la seguridad y previsión social universal y pública a todas las mujeres, en el marco de un nuevo modelo de redistribución de la riqueza que todas y todos producimos.

10. Debe promover una educación pública de calidad para la igualdad, laica, no discriminatoria, no sexista, no lesbofóbica, no racista, intercultural y bilíngue, con el incremento de recursos para asegurar el acceso y permanencia de niñas y adultas en todos los niveles educativas.

11. Debe promover políticas democráticas de comunicación que estimulen la producción y difusión de contenidos no discriminatorios o estereotipados, que represente las imagenes de las mujeres en toda su pluralidad.

12. Debe garantizar el derecho universal a la salud a traves de sistemas públicos con calidad, integralidad y perspectiva intercultural, reconociendo los saberes de la medicina indígena y afrodescendiente.

13. Debe asegurar el cumplimiento del Conseso de Cairo+5 y del Consenso de Quito que reconoce los derechos sexuales y derechos reproductivos, implentando politicas de salud y educacion que garanticen el ejercicio de estos derechos.

14. Debe desarrollar una estrategia integral para la prevención del VIH y protección de derechos de las portadoras del VIH-SIDA.

15. Exigimos la despenalización y legalización del aborto con acceso a servicios públicos de calidad.

16. Debe implementar medidas que reconozcan los derechos sexuales de las mujeres que contribuyan a superar la heteronormatividad que hegemonizan las leyes y políticas públicas, violando los derechos de lesbianas, bisexuales, transexuales y transgéneros.

17. Convocamos a los Estados aqui representados a impulsar y aprobar una Convención Interamericana de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos.

18. Exigimos de los gobiernos el fortalecimiento de la institucionalidad de las políticas para las mujeres, con presupuestos compatibles con las necesidades y las metas propuestas.

19. Demandamos la producción de datos confiables, periódicos, completos, que hagan transparente los procesos de ejecución de las políticas y permitan el monitoreo de los compromisos asumidos.

20. Exigimos de los gobiernos mecanismos efectivos de promoción de la participación, acceso a los espacios de poder y decisión de todas las mujeres y en particular las negras, indígenas y jóvenes.

En el marco de la Undécima Conferencia Regional sobre la Mujer de la CEPAL, reafirmamos la importancia del diálogo Estado-movimientos sociales, como dimensión fundamental de la democracia participativa, así como nuestra posición de sujetos colectivos protagónicos en la construcción de una sociedad igualitaria con justicia social.

Salve desde Brasilia

Ola leitoras, pois que ja comecou a XI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe (Cepal)(http://www.eclac.org/mujer/conferencia/default.asp) , o evento trata de assunto importante que e “qual estado e para que igualdade”, varias delegacoes oficiais governamentais comecam a se reunir hoje para decidirem sobre rumos sobre a politica e economia para as mulheres da America Latina e Caribe.

Tambem estao presentes integrantes da sociedade civil organizada, varias ONGs e Foruns de mulheres estao presentes,

destaque especial a delegacao das red afro de mulheres,  negras jovens, lesbicas, juventude feminista LA (tem  jovens aqui representantes da ONU, jovens delegadas federadas, jovens trabalhadoras do movimento social de mulheres, ou em outras situacoes)

As suas correspondentes no caso veram compor a equipe a priori de comunicacao  e incidencia politica dentro e fora da conferencia, viemos juntas com outras jovens indigenas, negras, lesbicas, experientes ou nao desta instancia internacional do movimento feminista e de mulheres nas suas diversidades.

A seguir documentos do proximo capitulo…

Jackdjow

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